Una religion mal vista
Definición
Como una primera definición, se puede decir que el Satanismo es que es una visión del mundo y de la vida que venera la figura de Satán, esto es desde la perspectiva judeocristiana.
De manera general, todo culto y creencia en torno a Satán puede considerarse Satanismo. Sin embargo, como movimiento el Satanismo a lo largo de su historia se ha desarrollado y formalizado alrededor de ciertos valores concretos, que la mayor parte de los satanistas comparten.
Orígenes del Satanismo
Tradicionalmente, a Satán siempre se lo vio como el enemigo. Todo lo negativo, lo malo, lo inmoral y lo detestable era satánico. No estaba realmente bien definido, todo lo que al cristianismo le parecía incorrecto era categorizado como satánico. El ejemplo más conocido de esta manera de estigmatizar diferentes prácticas como satánicas es probablemente la historia de las cazas de brujas durante la Edad Media. Durante estas persecuciones, se acusaba a toda clase de gente de hacer pactos con el Diablo, practicar brujería o incluso de ser hombres lobo, y se los torturaba brutalmente, a veces por las razones más absurdas.
No solo personas han sido acusadas de Satanismo, sino que también ideas, atributos, objetos y animales han recibido la misma clasificación. A lo largo de la historia toda clase de cosas fueron consideradas satánicas, como la electricidad, el café, los tomates, ser zurdo, ser pelirrojo, los gatos negros y la teoría de la evolución de Darwin.
Con el tiempo, ciertos intelectuales empezaron a reivindicar la figura de Satán y encontraron valores positivos en él. Escritores y artistas como Lord Byron, Charles Baudelaire, Percy Shelley y Stanisław Przybyszewski empezaron a mirar las cosas desde una perspectiva diferente y a identificarse con Satán. Después de todo, según el mito cristiano Satán es quien ofreció la fruta del conocimiento a Adán y Eva. ¿No es el conocimiento algo deseable, y la ignorancia algo a evitar?
Satán de a poco y con el tiempo comenzó a convertirse, para algunos, en un símbolo de librepensamiento, de transgresión, de individualismo y de ambición en la búsqueda de respuestas y saber. También un símbolo de la búsqueda de la satisfacción de los deseos, del placer sin culpa y de liberación sexual.
Satanismo teísta o espiritual
El Satanismo teísta es aquel en el que los practicantes consideran a Satán una entidad real. Satán es así un dios o ser sobrenatural digno de adoración, al que los satanistas pueden pedir favores. Incluso consideran que pueden pactar con él para recibir riquezas y poder. Para muchos satanistas teístas, Satán tiene un valor positivo, ya que es quien brindó Conocimiento a la humanidad tal como está descrito en la Biblia cristiana.
Satanismo ateísta o simbólico
Se suele decir que el Satanismo ateísta o simbólico nació de la mano de Anton Szandor LaVey, con la fundación de la Church of Satan (iglesia de Satán) en los Estados Unidos la noche de Walpurgis de 1966. Para LaVey Satán no es una entidad real, sino un símbolo que sintetiza los valores que los satanistas comparten. La corriente de pensamiento que inició está codificada en la Biblia Satánica.
Otra organización significativa dedicada al Satanismo simbólico es The Satanic Temple, creada por Lucien Greaves en 2013. Esta organización tiene presencia en Estados Unidos, Canadá e Inglaterra. El grupo utiliza símbolos satánicos para promover ideas de igualdad, justicia social, y separación de iglesia y estado, constituyendo una organización dedicada más al activismo y al lobby que a las prácticas religiosas del Satanismo. Aun así, su impacto mediático ha contribuido mucho a la difusión del Satanismo a nivel mundial.
Valores del Satanismo
1.- Auto deificación:
Algo importante que hay que aclarar es que, en el Satanismo, a diferencia de otras religiones, promueve la auto deificación, es decir que según el Satanismo uno es su propio dios, y no hay nada más importante que estar bien uno mismo. El objetivo es la felicidad terrenal, en el aquí y ahora.
A diferencia del Cristianismo, donde hay que arrodillarse y someterse a la voluntad de una entidad que está por encima de uno, en el Satanismo es uno mismo quien cobra protagonismo. El éxito y la satisfacción de nuestros deseos se logran poniendo nuestros intereses primero, y no en sumisión a una voluntad externa, sea esta divina o humana. Por eso en el Satanismo no se trata de adorar a Satán, ni de rendirle culto a ningún dios al que hay que complacer. Se trata de que uno es su propio dios, y de satisfacer los deseos propios. Por supuesto, esto no significa que “todo vale” y que el satanista hace lo que quiere sin importar las consecuencias, ya que no es una manera inteligente de vivir. Significa simplemente tener siempre presentes los intereses y objetivos propios, puesto que uno mismo es el primer y más importante defensor de esos intereses.
2.- Naturaleza:
Otro aspecto relevante del Satanismo es que reconoce la naturaleza animal del ser humano. Somos animales, y como tales tenemos apetitos e instintos iguales a los demás animales. El Cristianismo enseña a reprimir esos instintos; el Satanismo, en cambio, nos incentiva a satisfacerlos. Cuanto más se satisfacen esos impulsos en lugar de negarlos, más felices y satisfechos estamos. Por eso el Satanismo no cree en la idea de Pecado. Muchos de los supuestos pecados del Cristianismo no son más que instintos naturales que todos tenemos. Renunciar a ellos es renunciar a vivir.
3.- Libertad individual:
El Satanismo no juzga ni condena moralmente. No es dogmático, de modo que no supone que los satanistas tienen que seguir ciertas reglas al pie de la letra o serán expulsados. El Satanismo tampoco promueve que toda la sociedad tiene que vivir de determinada manera, o que todos deben volverse satanistas. Mientras una persona no afecte las libertades y derechos de otra, puede vivir como le plazca. Por eso, en el Satanismo no se juzga a nadie por sus elecciones, estilo de vida, inclinaciones sexuales, capacidades o ningún otro aspecto. Su lema es “vive y deja vivir”. Es, esencialmente una filosofía libertaria e individualista.
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