Deja de juzgar(te).
El tema que voy a tratar es muy importante tenerlo en cuenta, porque normalmente cuando nuestra autoestima está destruida, es cuando nos damos cuenta del valor que tiene el juicio.
Juicio:
1. Facultad del entendimiento, por cuya virtud el hombre puede distinguir el bien del mal y lo verdadero de lo falso.
2. Opinión razonada que alguien se forma sobre una persona o una cosa.
El juzgar a una persona fuera de un juzgado se refiere a la 2ª definición.
Con el paso del tiempo vamos generando en nuestra mente unos dogmas, creencias, normas, cuáles creemos que son las correctas y las que todos han de seguir. Pero claro no tenemos en cuenta que cada persona genera en su propia mente este tipo de dogmas, creencias, normas, que a su juicio todos han de seguir para un bien obrar. Cada persona las suyas propias.
Ahora supongamos una creencia, la cual predomina en la sociedad (esto refuerza aún más esa creencia), la cual nos limita y por consiguiente nos hace sentir mal. (Ejemplo: antiguamente, estaba mal visto que la mujer trabajara fuera de su hogar, pues la mujer debía quedarse en casa al cuidado de la misma y de la familia). Eso crea en nuestra mente una disonancia cognitiva, la percepción de la creencia contra la percepción de nuestro estado.
Disonancia cognitiva: Hace referencia a la tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones (cogniciones) que percibe una persona que tiene al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias.
Para que podáis reconocer la disonancia cognitiva, es daros cuenta de cuando esa vocecilla interior te dice lo que deberíais hacer al respecto ante una situación.
Cuando vemos a alguien y por el motivo que sea, a nuestro parecer, esa vocecilla lanza un juicio hacia esa persona, siempre de modo negativo, el poder de la vocecilla va aumentando exponencialmente a medida que vamos lanzando juicios en base a nuestros dogmas, creencias, normas. Pero si en la misma situación, pero en este momento te está sucediendo a ti... Esa vocecilla te autojuzga brutalmente, porque la has dejado alimentarse al dejarla crecerse al juzgar a los demás.
En esta reflexión de fin de semana he llegado a dos posibles soluciones para poder dejar de juzgar(te).
1.- Una es la de comentarle a nuestr@ psicolog@ y/o psiquiatra este problema cuando hallemos esas disonancias cognitivas para que este profesional del ámbito de la salud mental nos ayude a discernir, entre que es real y que es una creencia. Quiero hacer entender que, al juzgarnos, pensamos automáticamente que las miradas de los demás van a estar sobre nosotros, juzgándonos con los mismos juicios que nos hacemos a nosotros mismos. (Te pones tus pantalones favoritos, pero estos están rotos, sales a la calle y la gente te mira. Tu vocecilla interior automáticamente te va a decir... “Ves como no tenías que haberte puesto estos pantalones, si sabes bien que están rotos, no ves cómo te mira la gente”).
2.- Hay que hacerse consciente uno mismo, que, en la soledad de nuestro hogar, reflexionemos sobre esos juicios que hemos hecho hacia las otras personas. Hacernos nuestro debate interno en el que nos demos cuenta de que a quien hemos juzgado sea solo por una creencia o una realidad.
Conclusión: Hay que aplicar ambas soluciones conjuntamente, la ayuda profesional y el trabajo interior/personal.
Elakipresente.
29/12/2021
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